Cómo controlar el stock de un negocio chico
No necesitás un sistema enorme para saber qué tenés. Alcanza con tres hábitos y una lista bien llevada.
1. Armá la lista de tus productos
Anotá cada producto con su nombre, cuánto tenés, cuánto te costó y a cuánto lo vendés. Empezá por los que más se venden.
2. Definí un mínimo para cada uno
El mínimo es la cantidad a partir de la cual tenés que volver a comprar. Así dejás de enterarte de que no hay cuando el cliente ya lo pidió.
3. Registrá entradas y salidas
Cada compra suma y cada venta resta. Si lo hacés todos los días, el número siempre está al día. Si lo dejás para fin de mes, nunca cierra.
4. Mirá cuánto vale tu mercadería
Multiplicá cantidad por costo de cada producto: ese es el dinero que tenés parado en el local. Te ayuda a decidir cuánto comprar y qué liquidar.
Hacé un conteo cada tanto
Una vez por mes contá lo que hay en realidad y compará con la lista. Las diferencias son merma, robos o ventas sin anotar.